En cinco minutos el cortometraje de ficción escrito y dirigido por Carlos Andrés Fernández*, más conocido como ´Archie´, se interna en el vértigo de la noche para esbozar un drama psicológico que se alimenta, de manera paralela, de la crisis social de un tiempo y espacio que bien podría ser la realidad colombiana.

 

Por: Serafin Marquin Gaviria

         @Serafiniano

 

Con la cabeza llena de relámpagos (got a head full of lightning), como lo dijera Tom Waits en su canción Long way home, un joven huye del confinamiento hasta donde aparentemente lo ha llevado el ocaso del otrora lúcido día, mientras, en otro tiempo, que corre en paralelo, un hombre desaparece entre el estruendos de luces intermitentes. Es solo el inicio.

 

El origen

Segundo a segundo el cuidadoso trabajo de fotografía del cortometraje va develando las bellas texturas del ya aclamado desierto de La Tatacoa (Huila – Colombia).

“Voy a pensar algo de ficción para rodar en el desierto”, se propuso Archie cuando se enfrentó al proceso de escribir un guion en el marco de la convocatoria “Grandes historias con pequeñas cámaras”, activada por MinTic y Canal Trece para financiar contenidos audiovisuales de los trabajadores y artistas de la industria. Las propuestas fueron recibidas en la plataforma “SmartFilms”, el festival de cine hecho con celulares.

Entre los 1000 guiones en concurso, la historia de ´Luna Llena´ fue una de las 300 seleccionadas para ser rodadas en formato cortometraje. “Desde hace rato venía con la idea de hacer ficción, toda la vida he realizado cosas institucionales y documentales”, cuenta Archie en el estreno exclusivo para Altera Revista en Pull The Plug.

 

Tras la historia

En medio de la convulsión de un año atípico, el escritor y director del corto concibió en primera instancia un relato pospandémico que tuviera lugar en el paisaje desértico de La Tatacoa. “Había pensado algo posapocalíptico: una ciudad donde toda la gente ha muerto por un virus (COVID-19) y un hombre decide refugiarse en el desierto para alejarse de la ciudad”, describe.

Pero otro suceso de la realidad colombiana, que recurrentemente supera la ficción, daría pinceladas contundentes a ´Luna Llena´, un desenlace fatal, que más pareciera un nudo, porque el hecho luego desencadenaría una decena de muertos: el asesinato a manos de la fuerza pública del abogado y padre Javier Ordoñez, en las frías calles bogotanas. “Cuando escribía la historia, en ese justo momento sucede el caso fatal del abogado en Bogotá a manos de la Policía. Había una conmoción en el país por las protestas, los uniformados seguían siendo agresivos y continuaban presentándose casos de brutalidad policial”, narra Archie.  

El realizador huilense empezaría a maquinar la trama influenciado, además, por la serie de Netflix ´Into the Nigth´, en la cual se desarrolla el drama de un grupo de personas que a bordo de un avión huyen de la noche volando a ciudades donde es de día porque la noche no los puede atrapar. “Conjugué el tema de la brutalidad policial con el miedo a la noche”, explica.

 

Frente a la Luna Llena

Ficcionar la conjunción de momentos particularmente caóticos de la historia reciente, implicaría para Archie empezar a construir el entramado familiar (relación con padres) y psicológico (personalidad) de Badir, el joven protagonista del cortometraje.

“Definí que el papá del chico era un profesor universitario, amante de la noche, apasionado por la noche, que le pone a su hijo un nombre relacionado con la luna, Badir, luna llena en árabe”, describe Archie.

El corto estrenado en diciembre de 2020, desarrolla una trama ligada al trastorno de estrés postraumático que sufre el protagonista infundado por un impactante suceso familiar que tiene como protagonista a la noche; “que no te coja la noche, puede ser peligroso”, es una frase recurrente en el audiovisual de ficción. La catarsis aparentemente tiene su oportunidad, pero “la mente puede hacerte malas jugadas cuando hay recuerdos que te llevan a temerle a tu esencia”, se puede leer en el afiche oficial.

“El guion fue asesorado por psiquiatras y psicólogos porque quería que fuera verosímil el comportamiento, la reacción y la historia que estaba contando. De profesionales de la salud mental tuve buenos comentarios. Lo revisaron antes de enviar a la convocatoria. Ya las opiniones son parte del riesgo que asume uno cuando hace pública una idea”, explica el guionista.

Para la psiquiatra Clara Alvarez Villalba, el corto tiene todos los elementos contemporáneos, “es un espejo de la transición entre la revolución de las masas y la tecnología, con un aviso a la necesaria optimización de la salud mental y la reevaluación de las raíces de los traumas nacionales”.

En medio de códigos y referencias artísticas, efectos especiales  y una escena inesperada -que dejamos a la astucia del espectador- Luna Llena denuncia la brutalidad policial y las deficientes políticas de salud mental en el país. “Si alguien tiene un problema psiquiátrico, psicológico, a lo único que recurren, o lo más fácil, es la reclusión y medicación”, asevera.

En la autocrítica Archie considera que se da muy duro, pero también atina a afirmar que le gusta el resultado. Y no duda en levantarse y aplaudir al actor protagónico: “Yermani me salvó el corto. Ese chino es muy bueno”.

En medio de la atmósfera aromática de Academa Café, el músico y ahora actor, Yermani Castro, comparte sus reflexiones y sus intensiones de continuar siendo parte de la nueva ola cinematográfica en la región.

 

En las pantallas

La cinta de ficción en formato cortometraje se dispone a ser estrenada en las pantallas y redes sociales de Canal Trece, MinTic y SmartFilms.

Posteriormente, podría verse, dependiendo de la decisión de Canal Trece, en los canales de televisión pública nacional.

“Al tener los derechos de la película, la idea es empezar un proceso de nacionalización de producto, registrar el corto como producto nacional para poder enviarlo a festivales de cortometrajes a nivel nacional y mundial”, precisa el director.

Después de “festivalear”, ´Luna Llena´, previa negociación con cinemas, estaría ante los ojos de cientos de miles de cinéfilos en los principales centros comerciales del país.

 

Júbilo en el cine regional

Sí bien los realizadores huilenses Carlos Andrés Fernández (Archie) y Fernando Charry coinciden en el amplio camino por recorrer que tiene la región en materia de cine, reconocen que hay talentos prominentes en el departamento -varios salieron a estudiar cine y regresaron- que tienen mucho por aportar a la consolidación del sector. 

“Hemos hecho producción audiovisual institucional, documental, noticia, crónica, historias pero poco nos hemos arriesgado a hacer ficción, porque no es algo que se venda en la región, no hay cómo financiarla. Ahora que existe este tema de las convocatorias y estímulos a nivel nacional uno apuesta. Mucho, poco o nada, alcanza para pagar una logística, unos alquileres, una alimentación, una bonificación mínima a los actores”, considera Archie, quien además, cree que “en el Huila hay recursos que se pueden destinar para incentivar más la creación de historias. Hay infinidad de relatos por contar en el departamento, y muchísimos escenarios y paisajes”.

Por su parte el profesor del área audiovisual de la Universidad Surcolombiana, Fernando Charry, a la par de celebrar el estreno de ´Luna Llena”, se refirió a la importancia del corto para el cine regional.

 

A manera de escenas poscréditos:

  • Carlos Andrés Fernández González o Archie, como es más conocido en sus redes sociales, es un director y productor de medios audiovisuales gatólico, fotógrafo, con estudios en comunicación social y artes visuales, VoiceOver y a veces músico.
  • ´Luna Llena´ junto a ´Homero´ de Manuel Rojas (Tesis de grado), ´Días de compras´ de Fernando Charry (Premio FDC) son cortos recientes que destacan en el departamento del Huila por su realización profesional.
  • El Río de las Tumbas, dirigida por en Julio Luzardo en 1964, es la cinta clásia del cine huilense. Retrata de la vida de una población situada a la orilla de un gran río cuyo ardiente clima sofoca a sus habitantes durante todo el año. Tanto los que allí viven de manera permanente, como los eventuales visitantes, se contagian de una soporífera condición que los hace indolentes frente a todo lo que sucede a su alrededor. Ni siquiera la aparición de cadáveres flotando en el río logra conmocionar realmente a estos personajes: cada quien presencia este violento panorama con la indiferencia correspondiente. “Guakayo”, nombre indígena del río Magdalena. 

 

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