Cuando estaba a punto de estallar…el primer álbum de la agrupación de PunkHardcore KBLM (KombataLaMozka), wasapeamos con su vocalista Juan Nicolás Oliveros.

Casi siete años después de su fundación y cuatro del lanzamiento del EP llamado “El orden del caos”, la banda neivana de PunkHardcore KBLM conformada por Oscar Vargas (Bajo-Coros), Frank Moreno (Batería), Juan Motta (Guitarra-Coro) y Juan Nicolás Oliveros (Voz), consolida su primer álbum.

Portada de Álbum KBLM – 2019

Si vis pacem para bellum – 2019” («Si quieres la paz, prepárate para la guerra – 2019»), como se denomina el trabajo discográfico, está integrado por 10 tracks influenciados por la realidad social, política, emocional, cultural del país. Toda una mezcla de thrash, hardcore y punk. Su lanzamiento fue realizado en las primeras horas del 22 de febrero a través de plataformas digitales, y el físico verá la luz a mediados del año.

 

Altera – ¿Es acaso este primer álbum de la banda una declaración de “guerra”?

Juan Nicolás Oliveros – Gran parte del cuerpo de las letras van dirigidas al sistema mismo que tenemos los humanos -económicos, políticos, culturales, etc.- Se dirigen a cualquier mente o demente, ya cada quién ve cómo las recoge, las organiza adentro y qué hace con ellas.

Desde la perspectiva material, simplemente es la solidificación de una expresión que queríamos dar en colectivo desde hace un buen tiempo, y que hoy podemos traducir en música, por así decirlo, porque muchas veces no es que nos juegue bien el patrón estético que la gente espera.

Pero si lo llevamos a un plano muy amplio. Buscamos dar una amplitud a la palabra guerra, llevarla más allá de esa confrontación armada cargada de disparos y bombas que vienen y van. Hay miles de guerra que hoy se libran en todo el mundo de diversas formas, con diferentes métodos, contra otros, contra nosotros mismos; la cuestión está en que la frase puesta para el disco es como ese yo yo que sube y baja mientras pone a jadear a quién pilla la vuelta. Es básico: si quieres paz, prepárate para la guerra. Un poco contradictorio, pero realmente un zarpazo directo a la cara mientras intentamos vivir en armonía con otros.

Yo no sé qué alcance llegue a tener todo esto del álbum y el mensaje que a veces pretende dejar. Uno siempre quiere soñar que llegue a cualquier lado del globo terráqueo, lo que es claro es que ahí estamos muchos guerreándonos la vida y sabemos que los gestos de paz que ahora se presentan son artimañas que tienen los poderosos mientras manejan los hilos de nosotros los títeres consagrados.

 

A- ¿En qué clase de “majestuosos lugares” de la Colombia caótica recopilaron cada grito?

J.N.O. – Todos los temas se hicieron en Neiva. En el cuarto, en la calle, en los bares, en los ensayaderos, montando bici, patín, en la casa del batero, alrededor de un bareto; ahí van naciendo ideas, frases, obvio que son revisiones y reencauches de las cosas que uno va aprendiendo por la vida y que uno digiere y luego tiene como esa necesidad de escupir.

El álbum tiene un matiz clave: la guerra en su amplio sentido que libra a diario el superviviente en este mundo que ahoga. Aquí hemos tratado de presupuestar qué es la guerra para nosotros, de dientes para afuera y de dientes para adentro. Más allá de que entre nosotros haya ideologías, sentires, pensares, saberes, hemos tratado de hilar unos puntos comunes, y en este sentido hemos definido que una de las conjugaciones que orienta toda esta vuelta es cuestiónalo todo. Obvio nosotros entendemos que este mundo es un caos que se dirige directo al cagadero, pero el tránsito de todo esto es lento y la vida a veces se hace tediosa, por eso mismo mientras podamos joderla con letras y música ruidosa estamos dándole sentido a algo dentro de todo este asunto.

Obviamente hay unos temas que se salen de contexto y de lo que uno usualmente puede encontrar en materia lírica y tal vez hasta de sonido. Uno de ellos se llama ´Sin claudicar´ que es de una temática AMP (Actitud mental positiva), un poco irónico dentro de los temas que nosotros planteamos pero era para darnos moral. Por otro lado está ´Bajo presión´ que habla de la música que hacemos y como en esos círculos de construcción de amistad, de compañerismo, de compartir, de ruido, de farra; de lo que es la escena misma, pequeña o grande, hay gente que solo crítica y crítica pero nunca hace ni aporta nada.

 

A- ¿Por qué insistir en alterarlo todo en tiempos en qué las armas están nuevamente cargadas?

A- ¿Qué procesos hay en el eco de KBLM que permitan tener la certeza de que después de la guerra vendrá realmente la paz?

J.N.O. – Muy seguramente tenemos empatía consciente o inconsciente con diferentes de los muchos procesos sociales y políticos que hay en Colombia, y tal vez en otras partes del mundo, pero esa opción de estar ahí militando adentro es muy personal. En la banda todos lo asumen de una manera distinta. Aun así, a lo largo de la trayectoria hemos tocado en muchos eventos sociales, de memoria, hemos tocado para los compas encanados, para los que han sido golpeados por el asesinato, la brutalidad policial, por el desplazamiento; a la gente que se está movilizando en los paros campesinos, agrarios, indígenas. Nosotros tratamos de estar al lado presto para la construcción de nuevos horizontes y tal vez un horizonte postcapitalista.

Hay dos luchadores que hemos tenido en cuenta en el álbum. Por ejemplo en el tema ´Apatía´ tenemos la cita de un poeta y dramaturgo que fue asesinado solamente por pensar, su nombre es Chucho Peña. En otro tema hemos citado, adaptado y nos hemos inspirado en Manuel Gustavo Chacón; citamos una parte de su recital llamado ´Quiero situarme´.

Y pues indudablemente esta gente es un aire para construir esta juerga. Pero no sé hasta qué punto podamos consagrar una certeza o si hace parte del desarrollo de los procesos, pues las guerras parecen eternas dentro de ese pequeño espacio de tiempo que tenemos para existir. Y todo son ciclos, habrá momentos en los que la guerra enmudezca y otros donde retumbe; pero mientras no haya una consecución de garantías para vivir y reine la desigualdad, habrá guerra.

 

A- “Como sufríamos tanto, teníamos que embriagarnos todos los días”, decía García Márquez. ¿es acaso este el verdadero camino a la redención?

J.N.O. – No hay nada que redimir. La banda no es que no pueda vivir bajo el choque que nos generan las condiciones de malestar que nos presenta el tránsito de la vida, luego nosotros también tenemos espacios donde simplemente nos sentimos felices o nos la sollamos, como en un efecto placebo puede ser. Pero luego se acabará todo y usted se morirá y podrá servir de abono para jardines infértiles o lo podrán volver polvo o ir a un lugar donde vuele con otras almas. Qué sé yo.

Pero al viejo Márquez le servía esa frase para facturar, tal vez en entrevistas, en el periodismo, en los libros, pero en la vida real habrá gente que siente placer con el chorro o no. Nosotros no enajenamos nada, hasta las borracheras tienen que ser un parche que se ame con consciencia y bajo las circunstancias que sean.

Luego del lanzamiento, la agrupación planea tocar en Neiva, y organiza varias fechas en ciudades aledañas como Florencia, Tarqui, Ibagué, Manizales, Bogotá, Cali, Tunja o Duitama. También aspira salir del país. En sí, su objetivo es tocar el disco, mostrárselo a la gente.

Lo que sí es seguro es que seguirán liderando, junto a otras agrupaciones, el Speed Punk Hardcore Fest que tiene lugar desde hace unos años en Neiva durante el mes de octubre, y este año llega a la quinta versión.