En tiempos de distanciamiento social la poesía ameniza la vida. Dialogamos con Amparo Andrade Loaiza, la docente, artista y trabajadora cultural que le pone alma a los versos para tejer la Red de Amor y Poesía.

@Serafiniano

“Esta es la Red de Amor y Poesía

Al mirar por la ventana
veo las olas pasar,
aunque sean olas de viento
a mí me llevan al mar.”

Altera: ¿qué significa la poesía para la convulsionada realidad?

Amparo Andrade Loaiza: Creo sinceramente que es una posibilidad de tomarse un respiro, de adentrarse en sí mismo, de reconocerse y reconocer lo otro y a los otros. La poesía es una ventana abierta en medio de las presiones que nos constriñen cotidianamente (la situación socio-política, la pandemia, los interrogantes personales…) y que nos obligan a tomar decisiones. Pero es justamente esa ventana la que nos ayuda a ver todo esto de otro modo, a construirle caminos distintos y respuestas nuevas a las preguntas. La poesía con-mueve los marcos conceptuales que los poderes hegemónicos procuran vendernos para aumentar los miedos, las soledades y la falta de esperanza

A.: ¿Por qué llenar de versos las opacas y monótonas redes sociales?

A.A.L.: Las redes sociales se han convertido en maneras fundamentales de relacionamiento de los seres humanos, tanto que, en ocasiones las personas tienen dificultades para comunicarse cara a cara porque les genera demasiadas tensiones que no quieren manejar, y porque las redes sociales les ofrecen mayores posibilidades de respuestas rápidas a sus necesidades de reconocimiento (¿cuántos “me gusta” obtienes con una nueva foto o una nueva historia?)

Con todo ello, la poesía llega para recordarles vínculos afectivos tejidos desde antes del nacimiento, incluso. La presencia de la madre hecha música en la voz, el hecho de que alguien te regale su tiempo para leer para ti un texto que aviva tu perspectiva de la vida, que te permite ver con otros ojos la cotidianidad… y, desde luego, cómo ello también te lleva a tomar decisiones alimentado con esas miradas distintas… todo ello te lo ofrece la poesía

A.: ¿Por qué ponerle alma a los poemas a través de la voz (notas de audio)?

A.A.L.: Cuando tú les preguntas a las personas si les gusta la poesía, en muchas ocasiones responden que no. Pero no es que no les guste la poesía, es más probable que se hayan relacionado de una manera poco grata con ella en algún momento y esto les marcó su concepto. Yo recuerdo historias diversas al respecto. Sólo una como ejemplo:  alguien que, siendo niña, tuvo que aprender de memoria un poema para un acto cultural y tenía tanto miedo de olvidarlo, que se orinó delante de sus compañeritos. Ella recuerda con mucha fuerza las burlas que vinieron luego. Y, por supuesto, las relaciona con la poesía.

Con vivencias así, la relación con la poesía parece un camino tortuoso, así que hay que reconstruir el camino que, como te mencionaba antes, estaba hecho de la voz y de la presencia de la madre, abuela o de la persona que cuidó de nosotros en la infancia y nos permitió aprender a saborear las palabras.

Yo realizo esa tarea cuidadosa y lentamente, porque tengo la dicha de guardar en mi memoria muchas voces llenas de amor y continúo encontrándolas en las mujeres y hombres que aman intensamente la vida y lo expresan de viva voz o por escrito. Creo que soy una mujer muy afortunada y frente a estos regalos que la vida me ha dado, me siento felizmente comprometida en la tarea de compartirlo. Por eso entrego mi pasión por la vida en mi voz a través del whatsapp de la Red de Amor y Poesía.

A.: ¿Qué nos enseña la poesía sobre el mundo en estos tiempos convulsionados?

A.A.L.: La poesía, hecha de palabras que nos pertenecen, nos permite “encarnar las propias experiencias” – como dice Raymond Williams-, es decir, visibiliza lo que sentimos aunque muchas veces no lo entendamos. A través de la forma en que se disponen las palabras que utilizamos en la cotidianidad, descubrimos que es posible decir lo que nos aterra, lo que nos inquieta, lo que nos alegra… en fin. He ahí que, cuando uno encuentra que el poema dice lo que uno quiere decir pero que no encontraba la forma, celebra la existencia de estas palabras escritas por alguien que sabía lo que uno estaba sintiendo, aunque no lo conozca.

En la poesía, las palabras son polifónicas y plurisignificativas, con lo cual, volver a ella cada vez que queramos, nos ofrece otras formas de ver lo que se había planteado en principio. No sólo conmueve y confronta tu racionalidad. Te invita a leer con todo tu cuerpo… con todo tu cuerpo individual y social. La poesía te permite sentir ese “nosotros” que tantas veces olvidamos y nos libera de la angustia de sentir la diferencia como algo que nos aísla.

Tengo la certeza de que ella nos abre otras ventanas en un mundo que intenta constreñirnos y, por eso, en tiempos convulsionados o en tiempos tranquilos, la poesía es fundamental.

A.: ¿Qué sensaciones experimenta sumercé al avivar este ritual poético en las redes sociales cada semana?

A.A.L.: Tú lo has llamado muy bien. Para mí es todo un ritual.  Porque no se trata de leer un poema al azar y enviarlo por las redes.

Cada encuentro tiene una intención mediada por los afectos.  Me preparo para cada envío de la misma manera en que lo hago para una celebración especial.

Todo el tiempo estoy buscando en los libros, en la web, en conferencias, poemas de variadas formas, y descubriendo maravillas para compartir. Los tomo, los leo, los degusto uno y otra vez, selecciono el que se convertirá en el regalo de la siguiente sesión… imagino el rostro de quien lo escuchará… a veces soy yo misma engolosinada en las palabras.

Lo grabo, lo escucho y vuelvo a escucharlo. Vuelvo a grabarlo y a escucharlo. Tan sólo en la medida en que siento que logré encontrar la esencia, la velocidad, los silencios del poema, sólo allí defino que está listo el audio.

Pero, aparte de ello, está la búsqueda de las palabras que se convierten en el texto introductorio para la Red de Amor y Poesía.  Deben ser palabras que provoquen a la lectura, a la escucha, que les dejen fisgonear un poco, pero sólo un poco.

Luego viene el envío. Y ahí siento que estoy viajando por Colombia y por diferentes países, porque tengo organizadas listas de difusión y cuando clickeo sobre cada una de ellas, siento que abrazo a las amigas y amigos que las conforman.

Por todo ello, cada martes y cada viernes, siento que mis abrazos se multiplican a través de la Red de Amor y Poesía. Y, aunque nadie tiene la obligación de responder, son muchas las personas que lo hacen. Es maravilloso!

A.: Cuéntenos sobre algunos autores que siente que nacieron para las redes sociales, así sus tiempos y obra se haya dado en otros tiempos (ya sea por el estilo, la extensión, la conexión más sencilla con el lector, temáticas, teniendo en cuenta las características de las redes sociales)

A.A.L.: No hay autores para las redes sociales. Creo que hay escritoras y escritores excelentes y que, al pensar en movilizar sus textos por las redes sociales, hay que poner en juego varios criterios.

Para la Red de Amor y Poesía yo estoy en búsqueda constante. Están los poemas de autores clásicos, muy bellos, pero también estoy abriendo caminos para que la gente conozca los autores contemporáneos.

Aparte de que sean excelentes poemas, que te conmuevan… que te llenen de una energía bonita… que te confronten… la extensión del poema pesa mucho para las redes sociales. Hoy las personas no tienen mucho tiempo ni el hábito de escuchar largamente.

Además, como lo dije en una pregunta anterior, la Red de Amor y Poesía intenta reconstruir el camino en la palabra, el camino del encuentro consigo mismo y con otros, así que, para ello, el poema ha de ser también una invitación muy grata, sin presionar.

A.: ¿Cuánto tiempo lleva la Red de Amor y Poesía y por qué nació?

A.A.L.: La Red de Amor y Poesía es hija de la Experiencia Pedagógica de MARTES DE POESÍA, que se adelantó durante 14 años en el municipio de Hobo (Huila), en el que yo visitaba a las niñas y niños en sus aulas de clase o en las canchas y el espacio de recreo, para compartirles un poema en voz alta. Esta Experiencia se desarrolla ahora en la I.E. Jesús María Aguirre Charry, de Aipe,  como punto de encuentro.

Antes de venirme de Hobo, a las compañeras docentes les pareció interesante que yo les enviara el poema en audio, con el propósito de continuar el acercamiento constante a la poesía, desde la perspectiva del goce, la escucha y la posibilidad de convertirse en un tema de conversación.

Así que empecé a enviarles el audio del poema para cada martes.

Pero, ocurrió que a alguien le llegó el audio. Esta persona no sabía de dónde provenía, pero le gustó mucho. Luego tuvimos la oportunidad de conocernos y me sugirió que el audio tuviera la identidad. Eso me pareció una muy buena idea.

Y así, en el audio, se incluyó el nombre de la Red y el de la voz que la sostiene.

Posteriormente, la Red de Amor y Poesía también empezó a moverse los viernes con poesía amorosa y erótica, en homenaje a una pareja que se conoció y se enamoró con estos poemas como pretexto para encontrarse.

En síntesis, la Red de Amor y Poesía se inició hace tres años y hoy tiene más de 2500 personas que la reciben directamente. Y digo “directamente”, porque cada uno de ellos puede compartirla tantas veces como quiera, así que hay quienes la comparten con tres o cinco personas y otras, que la comparten con grupos de 40, 50 o más personas.

Creo que la Red sigue creciendo con amor y poesía, incluso mucho más de lo que podría indicarse con cifras

A.: ¿Cómo hacer parte de la Red de Amor y Poesía?

A.A.L.: Es muy fácil.  Todo lo que hay que hacer es escribir al 320 499 60 83, o quienes escriben desde fuera del país +57 320 499 60 83: Quiero hacer parte de la Red de Amor y Poesía.

Así, yo ingreso su número a la Red y les doy la bienvenida. Así que aquí les espero, en la Red de Amor y Poesía.