George Floyd es hoy el símbolo de la lucha contra el racismo, la segregación racial y la brutalidad policíaca que históricamente ha victimizado en Estados Unidos, de ello tratan las siguientes producciones cinematográficas.
Durante 8 minutos y 46 segundos Derek Chauvin, un oficial de policía blanco de Minneapolis, se arrodilló en el cuello de Floyd hasta quitarle la vida, el hombre afroamericano de 46 años residía en Minneapolis, Minnesota y fue abordado por el oficial y sus compañeros Thomas Lane, Tou Thao y J Alexander Kueng.
El hecho revive casos como el de Walter Scott asesinado a tiros por el oficial de policía Michael Slagerde en North Charleston, S.C. en 2015, y llama la atención sobre lo hallado en 2019 por la Universidad de Rutgers en un análisis de muertes que involucran a agentes de la ley: aproximadamente 1 de cada 1.000 hombres y niños negros en Estados Unidos puede esperar morir a manos de la policía.
En la pantalla
El racismo, la segregación racial, la supremacía blanca y la brutalidad policíaca inmersas en el fatídico hecho, son las líneas narrativas de importantes producciones cinematográficas.
´El nacimiento de una nación´, película de David Wark Griffith estrenada en 1915, ofrece una visión heroica del Ku Klux Klan y una imagen de los Estados Unidos como un país de blancos. “Para algunos, un manifiesto racista de más de tres horas. Para otros, una película pionera que definió el lenguaje cinematográfico para siempre”, dice Marco Bonilla en la revista Arcadia. Que la cinta sea la oportunidad de volver a vislumbrar los pilares de una nación plagada de segregación racial.
´En el calor de la noche´(1967), película basada en la novela homónima de John Ball, narra la historia de un policía negro del departamento de homicidios de Filadelfia que es arrestado por un oficial blanco al viajar a Sparta, Misisipi, bajo sospecha de haber asesinado a un hombre blanco adinerado. “El sopapo que le arrea el detective interpretado por Sidney Poitier a un hacendado sureño supuso, según su director, la primera vez que un personaje negro devolvía un bofetón de un personaje blanco en la historia del cine estadounidense”, escribe Hernán Migoya.
´Driving Miss Daisy´ es una película de 1989, que “cuenta una historia que tarda 25 años en desarrollarse y explora a sus personajes, ya que pocas películas se toman el tiempo para hacerlo. Al final de la película, hemos recorrido un largo camino con las dos personas más importantes: la señorita Daisy Werthan, una orgullosa anciana sureña, y Hoke Colburn, su chofer, y hemos desarrollado una verdadera participación en sus sentimientos”, narra Roger Ebert. A través del vinculo entre la anciana judía del sur y su conductor afroamericano enseña sobre muertes, discriminación racial y otras lecciones.
´Infiltrado en el KKKLAN´es una película que cuenta los sucesos vividos por Ron Stallworth, el primer agente negro del departamento de policía de Colorado Springs a principios de los años setenta, que decide llevar infiltrarse en el Ku Klux Klan para exponer al grupo radical ante la ciudad. “La película de Spike Lee perturba, indigna, porque desde el inicio sabes que se trata de un relato verídico. (…) Un relato basado en hechos reales más actual de lo que pensamos”, considera Zamine Nash en Tierra Cero Blog.
La miniserie ´Así nos ven´ (2019) aborda el caso de cinco adolescentes de Harlem (Nueva York) que son acusados en 1989 de un ataque en Central Park. La realizadora Ana DuVernay expone la situación de los cinco implicados, mostrando los errores de la policía y la batalla judicial que llevaron los protagonistas.
´Fruitvale Station´es una película de 2013 que reconstruye imaginativamente las últimas 24 horas de la vida de Oscar Grant, asesinato por la espalda por un oficial de policía blanco de Bay Area Rapid Transitle, mientras permanecía desarmado y acostado boca abajo en una plataforma de metro en Oakland, California. “El incidente, capturado en video por los espectadores, provocó protestas, disturbios y argumentos similares a los que darían vueltas alrededor del asesinato de Trayvon Martin en Florida unos años más tarde. La muerte de estos y otros jóvenes afroamericanos (el Sr. Grant tenía 22 años) toca algunos de los nervios más raros en el cuerpo político y plantea cuestiones espinosas y aparentemente intratables de la ley y el orden, la violencia y la raza”, se lee en The New York Times.
Lejos de la pantalla, el cine, las plataformas tiene lugar la cinta prolongada de la vida real, donde la indignación por la segregación racial que asesina hace arder el país del “sueño americano”.
Con apoyo del profesor Melkin Enrique Arévalo.
