A través de la edición 4 de la Revista Páginas para la Liberta de Expresión, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) detalla y analiza la violencia sin precedentes contra la libertad de prensa en Colombia. Cuatro años del mandato de Iván Duque marcados por el aumento de la violencia contra periodistas.
En tres apartados la FLIP expone el deterioro que ha marcado los últimos 4 años en materia de libertad de prensa en Colombia, los datos demuestran que la violencia contra periodistas aumentó significativamente, encuentra la FLIP.
“El gobierno de Iván Duque mantuvo una estrategia de amigo-enemigo con la prensa. Con aquellos, considerados como críticos, primó la desconfianza y el hermetismo. Además, utilizó recursos humanos y económicos para priorizar la comunicación institucional e imponer su narrativa. Con ello contribuyó al ambiente de polarización y construyó una muralla que afectó el acceso a la información”, dice el informe.
Este período arroja un balance desalentador para la prensa: del 7 de agosto del 2018 al 30 de junio del 2022, la FLIP registró cinco homicidios a periodistas por su oficio y 628 amenazas. Una violencia ligada al conflicto armado, pero también a las pocas garantías desde el gobierno.
Y mientras la violencia contra la prensa incrementaba, el presidente Duque invirtió más de 46 mil millones de recursos en pauta oficial para favorecer su imagen. Además, triplicó la cantidad de personas que hacían parte de su equipo de comunicaciones.
A esto se suma una estrategia de perfilamientos y de vigilancia estatal. La fuerza pública y el Ministerio de Defensa invirtieron más de 21 mil horas en ciberpatrullaje, el Ejército perfiló a más de 30 periodistas, y la presidencia categorizó a 468 influencers o líderes de opinión.
“Iván Duque empezó tímidamente alejándose de algunos medios a quienes quería cobrarles “el apoyo que le habían dado a la Paz de Santos”. Con el paso de los años dejó su timidez, marcó condiciones hostiles para el periodismo que fue crítico con su gestión y su desprecio hacia la prensa se hizo evidente”, afirma Jonathan Bock, director ejecutivo de la Fundación para la Libertad de Prensa..
Las cifras expuestas en el informe, evidencian que se ignoraron algunas recomendaciones y llamados para atender con prontitud y eficacia la situación de seguridad de las y los periodistas, y cómo no hubo respaldos a su labor.
