La señal ha sido lanzada y Neiva Hell dará nuevamente una buena fiesta. Al son del ritmo rapidito, desgarrado y extremo del punk y el metal, el Speed Punk Hardcore Fest convoca a los rockeros a su sexta edición en el sur del país el sábado 11 de diciembre. Un Festival contracultural autogestionado que invita a cuestionarlo todo y empoderar el ser joven.
Por: Serafin Marquin
@Serafiniano
Primero fue el parche, los temas en el bar, las melodías en la cabeza, la energía intensa del baile al son del punk con sus altas cargas de realidad. Entonces nació el Speed Punk Hardcore, una dosis más fuerte del género en una ciudad con ADN ´reguetonero´ y ´vallenatero´, y con un alma underground ansiosa de metal. Pero sobre todo se configuró un sueño divergente de un grupo de amigos comprometidos con la contracultura.
“El Festival nace por la necesidad de buscar espacios alternativos de música extrema, música underground, independiente que poco se veían en Neiva. En la ciudad eran comunes los toques o espacios para el metal, pero no había un escenario ideal dedicado al punk, hardcore, speed; y los gustos de cada uno de nosotros nos encaminó a que teníamos que abrir un escenario para mostrar el punk rock colombiano desde el sur”, explica David Farfán, organizador del Festival junto a Juan Oliveros, Felipe Vargas, Sergio Charry y Gustavo Llanos (Satuple Ilegal).
Abriendo la trocha
Con K-93, agrupación de punk rtriock formada en el año de 1995, como cabeza de cartel, inyectaron la primera dosis del Festival a la capital del Río Magdalena en 2015. Los amigos de los amigos los acompañaron y las perdidas llegaron con el guayabo, pero la cresta no se les cayó.
Se atrevieron nuevamente un año después anunciando un puñado de talentosas bandas locales en compañía de la ya clásica Triple X, punk rock y letras sucias desde los años 90. La descarga estuvo plena. Así lo recuerda David: “Ya en la segunda edición nos dimos cuenta de los errores que habíamos cometido e intentamos superarlos, traemos esta banda de renombre a nivel nacional en el punk. Esa versión la hicimos en Banquetes Castillo (Neiva) con un poco más de organización. Igualmente vinieron nuevamente perdidas, pero aquí lo que nos mueve es el gusto personal de cada uno y el compromiso con la escena en el sur del país”.
Y como nada es fácil en Colombia y más para los jóvenes, y lo impensable es rendirse, en 2017 montaron la nueva fecha con G.P. a la cabeza, más de 20 años de letras de carácter crítico y social. “Fue un buen concierto, es una agrupación coherente con sus letras y acciones. Ahí ya pensamos que nos podríamos nivelar”.
Para la cuarta edición la dosis de Metal llegó por primera vez al cartel con Witchtrap, banda de Medellín con más de dos décadas de labores en la old school thrash metal del país, que junto a Desarme (Bogotá) y agrupaciones regionales, dinamizaron la mezcla entre punk y metal en el Speed. “Lo hicimos en Leñaseca, donde antes quedaba Teledata, atrás de la Terminal de Neiva, y nos fuimos 100% de perdidas, pagamos todo y nos sobraron 20 mil pesos y a las 4 de la mañana nos fuimos a Peter Pan y nos comimos cada uno un aborrajado. Pero bueno, fue una gran fiesta, la gente disfrutó, entonces estuvo bien”, dice Farfán en tono jocoso, dejando claro el amor del parche por el rock and roll.
Con un antecedente de más de 300 asistentes y la presencia por primera vez de Neurosis, una de las bandas de metal más influyentes en el género, y Bestiario, “folk punk bogotano para ebrios medievales”, como la ha llamado Vice, la rompieron nuevamente en 2019; pusieron en el sur dos géneros musicales extremos en una misma tarima, y el aforo fue de 450 personas.
“Para esta sexta edición el cartel no es menor al de las ediciones pasadas. Como cabeza de cartel tenemos a Kilcrops, en su gira de 25 años, Darkness y Perpetual warfare, y por el lado del punk a Lupus, una banda emergente de punk enfermizo, como se hacen llamar, y la cuota sureña de punk rock: Utópica, Apocalipsur, Gamín, entre otras”, anuncia la organización del evento. En total 14 agrupaciones estarán en la tarima del festival gracias a la autogestión de los organizadores y el apoyo de Pull the plug, Lunatica Tatto, Rapi brosted, Chaplin Bar, Night Train y Bater Colombia.
